domingo, 5 de abril de 2020

Beatriz Zuloaga: Si preguntan por mí


Beatriz es un fenómeno de vitalidad, de amor y de independencia personal. Nacida en Maizales (Colombia, 1934) abrió con sus poemas caminos anchos para la libertad de las mujeres.
(Selección del poema e introducción de  Carlos Nuño)

Si preguntan por mí

Si preguntan por mí...
diles que salí a cobrar la vieja deuda
que no pude esperar que a la vida
se le diera la gana de llegara mi puerta.
Diles que salí definitivamente
a dar la cara sin pinturas
y sin trajes el cuerpo.
Si preguntan por mí...
diles que apagué el fuego,
dejé la olla limpia y desnuda la cama,
me cansé de esperar la esperanza
y fui a buscarla.
Diles que no me llamen...
Quité el disco que entretenía en boleros
el beso y el abrazo
la copa estrellé contra el espejo
porque necesitaba convertir
el vino en sangre
ya que jamás se dio el milagro
de convertirse el agua en vino.
Si preguntan por mí...
diles que salí a cobrar la deuda
que tenían conmigo el amor,
el fuego, el pan, la sábana y el vino,
que eché llave a la puerta
y no regreso.
¡Definitivamente diles
que me mudé de casa!
                    Beatriz Zuloaga

PARA ESCUCHAR EL POEMA:

sábado, 4 de abril de 2020

Juana Inés de Asbaje: Esta tarde, mi bien, cuando ...


Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana (1648-1695) se convirtió en Sor Juana Inés de la Cruz para buscar en el convento la única libertad posible para una mujer de su condición social en aquel tiempo. 
Hermoso soneto de amor. Obsérvese que ese amor a quien llama "mi bien" no tiene género. Seguramente la poeta habla de un amor lésbico. 
En la antigüedad se llamaba humores a los líquidos del cuerpo. Aquí ese humor son las lágrimas en las que va disuelto el corazón.
El último verso es uno de los mas maravillosos de la poesía española. 
(Selección del poema e introducción de  Carlos Nuño)

Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba,
como en tu rostro y tus acciones veía
que con palabras no te persuadía,
que el corazón me vieses deseaba.

Y Amor, que mis intentos ayudaba,
venció lo que imposible parecía,
pues entre el llanto que el dolor vertía,
el corazón deshecho destilaba.

Baste ya de rigores, mi bien, baste,
no te atormenten más celos tiranos,
ni el vil recelo tu quietud contraste

con sombras necias, con indicios vanos:
pues ya en líquido humor viste y tocaste
mi corazón deshecho entre tus manos.
Juana Inés de Asbaje 
(Sor Juana Inés de la Cruz)
NOTA: Este soneto, ubicado dentro de las composiciones de vertiente amorosa de sor Juana, no tiene título.
Como es costumbre, los críticos lo identifican por el primer verso del poema.

viernes, 3 de abril de 2020

María Rosal: Tregua

Tregua es la suspensión temporal de una lucha o una guerra. 
Necesitamos una tregua, (ya la necesitábamos antes de este virus).
La forma enumerativa del poema recuerda la de una letanía o una oración.
(Selección del poema e introducción de Carlos Nuño)

Tregua

Tregua para bañar el pensamiento, para lavarlo y perfumarlo, para raspar
la rémora de sargazos.
Tregua para quien bebe un vaso de vino y la nostalgia le obtura la gar-
ganta.
Tregua para quien pide amor y le dan una piedra de sílex.
Para quien se acuesta solo y confunde su olor con el cuerpo
de otro.
Tregua a los que han llevado a la plaza pública los diminutos
goces del esclavo.
Para quien cabalga una jornada y encuentra una fuente y el
agua es morada y sabe a besos.
Para quien tiene un arpa y la toca con los picos brunos de las
golondrinas.
Tregua para la llave que intenta penetrar la alacena tapiada.
Para quien pide un beso y le dan un estuche de saliva.
Para quien abandona el hogar y sostiene su pie en páramos de
viento.
Quien enciende una lumbre con los despojos del
amor que insiste.
Quien ha crecido entre rastrojos y planta un olivo y todavía
le asiste la esperanza.
Quien tiene la espalda plateada por el silicio amante de una
lengua ausente.
Tregua para la noche abierta a la decepción y al tedio.
Tregua para dios,
mientras se cambia de disfraz y está desnudo.


María Rosal

(NOTA: El texto se presenta con la composición y los encabalgamientos de la primera edición impresa en Hiperión Poesía)

jueves, 2 de abril de 2020

Letrilla anónima del siglo XVI

Pieter Brueghel "El Joven" (1564-1638)

Antes de que los poderes religiosos y patriarcales consiguieran domesticar a las mujeres, consiguiendo que se avergonzaran o negaran su propia sexualidad, ellas cantaban canciones como la que os envío. (UPCM)
(Selección del poema e introducción de Carlos Nuño)

Letrilla

Pues el tiempo se me pasa
madre mía, en buena fe,
sola yo no dormiré.

Gozar quiero de mi edad
como sabia moza y cuerda;
no queráis, madre, que pierda,
aquesta mi mocedad.
Certificoos que es verdad,
como ya dicho os lo he:
sola yo no dormiré.

Madre, ya sé quién me ama
y quien servirme desea,
que no soy tuerta ni fea
ni mala para la cama.
¿Qué me falta para dama?
Decidlo, que no lo sé:
sola yo no dormiré.

No soy negra ni mulata
para no tener amores,
muchacha como las flores,
hermosa como la plata.
Duerma sola la beata,
que tiene causa por qué:
sola yo no dormiré.
Desnuda soy muy hermosa,
no tengo pelo mal puesto,
piernas y muslos y gestos,
no se ha visto otra tal cosa.
Noche larga y tenebrosa,
madre, que me asombraré,*
¿Cuál es la que no se espanta
de noche sola en la cama.
Un galán con una dama
está bien bajo una manta.
Sola no llora ni canta
una persona que esté,
sola yo no dormiré.

Anónimo del siglo XVI
*Etimológicamente, asombrarse: llenarse de sombras la imaginación o tener malos sueños.

miércoles, 1 de abril de 2020

Ana Rossetti: Atrévete y sucederá

Hay una vieja tradición que atribuye a la poesía una visión profética, como si fuera capaz de adivinar el porvenir. No quiero ir tan lejos, pero si defender que la poesía es una forma de conocimiento de la realidad que es capaz de detectar, de revelar lo que, de verdad, está pasando. 
Ana Rosetti ha descrito en su último libro de poesía, (Deudas Contraídas . 2016) un mundo que se deshace, nos aniquila y nos convierte en cómplices de la devastación y el pánico. Atreverse es la única esperanza.
(UPCM)
(Selección del poema e introducción de Carlos Nuño)
UPCMi
Atrévete y sucederá 
Imagina la oscuridad.
El horror dispara sus minutos a la velocidad de la metralla.
Las sirenas crecen como aullidos de chacales,
los gemidos retumban entre los escombros, clavan sus esquirlas.
Imagina tus lágrimas como bayonetas,
desahuciadas de todo consuelo, de toda piedad.
Refugios rebosando de miedo, temblando de miedo
mientras los cadáveres elevan sus montañas,
mientras los bombarderos gotean constelaciones en las aceras.
Imagina el aire entrándote, invadiéndote de muerte.
Se pulverizan árboles y bibliotecas;
se desgarran cuerpos y muros,
se mutilan recuerdos y palabras;
se siembran minas, terrores y esqueletos de pájaros.
Imagina la orfandad de las cosas. El llanto de las cosas.
Imagina cómo los héroes se envuelven en capas escarlatas.
Cómo los verdugos despliegan alfombras escarlatas.
Cómo las víctimas se ahogan en manantiales escarlatas.
Y cómo el espanto, la venganza y el odio
ganan batallas en tu corazón sobrecogido.
Estás en medio del recinto inexpugnable del pánico.
Y eres tú quien orquesta los crímenes.
Porque has sido tú.
Tú, que eres capaz de imaginar,
de sentir todo lo que imaginas,
de fabricar todo lo que sientes,
de construir realidades con los sueños
quién ha dado vida al horror.
Por eso, atrévete a cambiar la estructura
del mundo
y donde dices temor di esperanza
porque las lágrimas también son de alegría.
Porque la sangre también es nacimiento.
Porque la belleza también es sobrecogedora
y el amor un potente estallido.
Por eso, atrévete.
Apacigua tu mente,
ilumina tus ojos,
imagina justicia.
Imagina consuelo.
Imagina bondad.

                                            Ana Rossetti

martes, 31 de marzo de 2020

Ida Vitale: Obligaciones diarias

Vincent van Gogh (1853- 1890)

Quien habla en el poema es la Voz que siempre ha tenido sojuzgada a la mujer: sean dioses, hombres o costumbres. Creo que el principio se entiende fácil, pero se complica a partir de "pisa la inclinación ociosa, la ardiente gruta de tu cuerpo", es decir: reprime tu ociosidad y tu sexualidad. Pasa por el ojo de la aguja, con que coses, tus sueños y tus ilusiones. A partir de aquí, la mujer que cose y desenreda una madeja le sugiere el mito de Ariadna, que enseñó a Teseo a salir del laberinto (Otro símbolo), pero tu no serás como ella, que dio nombre a una constelación de estrellas. Ninguno de tus trabajos tendrá reconocimiento.
(UPCM)
(Selección del poema e introducción de Carlos Nuño)
UPCMi
Obligaciones diarias
(...)
Acuérdate del pan,
no olvides aquella cera oscura 
que hay que tender en las maderas,
ni la canela guarneciente,
ni otras especias necesarias.
Corre, corrige, vela,
verifica cada rito doméstico.
Atenida a la sal, a la miel,
a la harina, al vino inútil,
pisa sin más la inclinación ociosa,
la ardiente gruta de tu cuerpo.
Pasa, por esta misma aguja enhebradora,
tarde tras tarde,
entre una tela y otra,
el agridulce sueño,
las porciones de cielo destrozado.
Y que siempre entre manos un ovillo 
interminablemente se devane
como en las vueltas de otro laberinto.

Pero no pienses,
                            no procures,
                                                   teje.

De poco vale hacer memoria,
buscar favor entre los mitos.
Ariadna eres sin rescate 
y sin constelación que te corone.
                                          
 Ida Vitale 

lunes, 30 de marzo de 2020

Pablo Antonio Cuadra: Interioridad de dos estrellas que arden


En el poema  dialogan, después de muertos, un guerrero y una madre. La mujer que muere en el parto y el guerrero que muere por la libertad son el ejemplo mas hermoso de generosidad, por eso el autor, en un ejercicio de justicia poética, los convierte en estrellas que brillan eternamente en el cielo.

(Selección del poema e introducción de Carlos Nuño)
UPCMi
 A MARIO CAJINA VEGA

Al que combatió por la Libertad
se le dio una estrella, vecina
a la luminosa madre muerta al alumbrar.
¿Fue grande tu dolor? preguntó
el Guerrero.
No tanto como el gozo
de dar un nuevo hombre al mundo.
¿Y tu herida dijo ella
fue honda y torturante?
No tanto
como el gozo de dar al hombre un mundo nuevo.
¿Y conociste a tu hijo?
¡Nunca!
¿Y conociste el fruto de tu lucha?
Morí antes.
¿Duermes? preguntó el Guerrero.
Sueño respondió la madre.